Una vez ya no está caliente podemos cortar las bolitas en rodajas o como nos guste mas. El Seitán dentro de la nevera (refrigerador) dura sólo tres o cuatro días por lo que si tenemos congelador es mejor congelarlo ya que así nos puede durar meses. Hemos de tener la precaución de congelarlo en bolsitas individuales donde vaya la porción que vayamos a comer cada vez.
Depende de la calidad o tipo de harina nos saldrá mayor o menor cantidad de Seitán. En algunos países ya venden la harina pura de Seitán con lo cual nos ahorraríamos el proceso de amasado, remojo y "lavado" de la masa. Simplemente hay que añadir un poco de agua a esa harina pura de Seitán y darle forma de bolita. El resto del proceso es idéntico.
Autor: Josep Vicent Arnau Naturópata y Acupuntor
Prof. Lic. Bergonzi Claudia María